jueves, 24 de abril de 2008

La Noche

Aquella noche todos los sonidos que mis oídos acertaban a escuchar me resultaban extraños y totalmente ajenos.... a excepción de un único sonido que me era realmente familiar y pude distinguir entre tanto murmullo nocturno. Allí fuera había todo un mundo desconocido para la mayoría de nosotros, pero ese sonido resaltaba sobre los demás, se colaba por alféizar de la ventana y parecía llamarme e invitarme a unirme a aquella eclosión nocturna de vida. Cuando por fin me asome pude ver a un majestuoso búho sobre una gran rama que, lejos de asustarse ante mi presencia, me miraba fijamente a los ojos escudriñándome con la mirada.... o puede que tal vez lo haya soñado......

1 comentario:

Juan Pablo dijo...

¡Hola soñadora! Que no es lo mismo que dormilona, porque si tienes tanto sueño, supongo, es porque no puedes dejar de "parir" ese mundo onírico que observo en tus ilustraciones, y prueba de ello es este búho solitario en mitad de la noche, rodeado de esas colinas "irénicas", con ese trazo ondulante que nos adentra en la maravillosa tierra de los sueños.
Sigue soñando pues, para que a través de tu sueño nosotros podamos disfrutar de la ventaja de soñar despiertos.